Solo el cambio

Tengo vértigo,
pero pienso en los sueños que a mi abuela le quedaron por cumplir
y me lanzo al vacío.
A veces no tengo presupuesto para el oxígeno y
tu quoque, Brute, fili mi,
ahora no puedes deshacerte del cuchillo.

Odio que mi sangre manche tus manos,
odio que el tiempo que nos pertenece este ya cosiéndose en otro plano.
Muchas veces escuchamos cosas que no podemos comprender:
Sentimos masticar el pasto a los caballos
HACIENDO CÍRCULOS.
Hay cosas más difíciles de digerir
pero trago.
Tragamos.

Ni gato negro ni caldero
arrodillada intentando entender la vejez que mece nuestras constelaciones
la razón es tan estúpida
no nos contiene
no nos dispara.
El fuego tiene más valor.

Cómo pude no haber escuchado al viento crucificarme con tu fantasma
atravesar los pequeños lugares donde se esconden los ratones de la casa
dejarme la saliva de la inmundicia en el cepillo
congelarme los víveres y recuerdos
sentir que nuevamente cada miga de pan es un efecto placebo
pero que nada es reversible
y nada es una palabra tan enorme
para la que nunca doy la talla
ni treinta monedas de plata.

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