David Wark Griffith

A pesar de que fueron rodadas en zonas industriales de Occidente, como Nueva Jersey, Leeds o Lyon, las primeras películas no formaban parte de una industria cinematográfica. El medio había nacido, como una forma de arte no narrativa y no industrial y más cercana a la acción y la novedad, como pueda ser el circo, por ejemplo.  En 1903, el cine empezó a abandonar la senda iniciada con los “paseos fantasma” y los planos dirigidos directamente al público. Aparecieron hombres como Griffith y Yevgeni Bauer y nacieron las primeras estrellas cinematográficas.

The life of an American Fireman de Porter, marcó una época. El cine teatral había dado paso al cine de acción y los escenarios de carácter pictórico llegaban a su fin. La carrera de Griffith se desarrolló gracias a esa diferencia. El montaje de continuidad permitía realizar ahora, filmes más largos.

D. W Griffith nació en 1875, comenzó como actor, probó escribiendo guiones e intentó vender algunas de sus historias a Edwin S. Porter. Entre 1908 y 1931 realizó cuatrocientos cortometrajes, entre ellos The Curtain Pole (Estados Unidos, 1909), una de sus pocas comedias, que fue la iniciadora de un estilo desenfadado que dominaría el cine cómico durante el resto de su etapa muda. Su metodología era tan estimulante que pronto contó con un nutrido grupo de devotos actores, entre ellos Lillian Gish, Blanche Sweet y Donald Crisp,y trabajó con uno de los mejores directores de fotografía de la industria, Billy Bitzer, que había logrado una gran reputación trabajando para The Productive Biograph Studio. Bitzer detestaba la falta de fuerza y de vigor de la fotografía de las películas al uso, y oscurecía ligeramente los bordes de sus imágenes colocando un gancho alrededor del cobertor de la lente, con el fin de añadir “clase” a la fotografía, tal como el mismo Bitzer decía, una técnica que influenció el cine dramático estadounidense durante la siguiente generación.

A pesar de lo que dijeron los primeros historiadores del cine, y sus propios publicistas, D.W Griffith no inventó ninguno de los elementos clave que configuran el lenguaje cinematográfico. Aunque lo que sí hizo fue dotar a sus películas de vida interior y de humanidad. Utilizaba las técnicas ya existentes para expresar con cuidado las emociones más intensas, colaborando estrechamente con sus actrices, minimizando al máximo sus gestos y creando contrastes entre la ternura y la elegancia y la ferocidad. Se dio cuenta de la intensidad psicológica que podía tener el objetivo de la cámara y permitió a Bitzer explorar la difusión de la luz y la iluminación trasera, que proporciona un halo a los cabellos de los personajes, destacándolos sobre el fondo.

Griffith realizó el que posiblemente sea el más famoso y controvertido film de la época muda, The Birth of a Nation / El nacimiento de una nación ( Estados Unidos, 1915). Como la mayor parte de sus trabajos, esta película al parecer fue filmada en su Kentucky natal, y muestra el afecto del director, heredado de su padre, por los estados sureños. Se trataba de una película histórica, pero era además una obra propagandística capaz de provocar editoriales en los periódicos más serios del país. Contaba la historia de dos familias pertenecientes a dos bandos opuestos en la guerra de secesión, los Cameron, del sur y los Stoneman del norte, cuyos hijos e hijas se enamoraron unos de otros. Cuando los estados del norte, ganan la guerra, uno de los hijos de los Cameron se convierte en el líder del Ku Klux Klan, y junto con el resto del clan, rescata triunfalmente a Elsie Stoneman de un agresivo pretendiente mulato y se casa con ella.

La película requirió un rodaje de seis semanas, contó con un presupuesto de 110.000 dólares y el metraje duraba unas tres horas, dependiendo de la versión y de la velocidad de la proyección. Contenía escenas de batallas épicas, en los que la acción se desarrollaba en vastos espacios abiertos salpicados de coloristas banderas. Este tipo de escenas alternaba con otras en las que predominaba un brillante control de las emociones. La actuación de la estrella Lillian Gish en su papel de Elsie Stoneman y las escenas de persecuciones, filmadas con la música de Wagner, hicieron que el presidente de los Estados Unidos, Woodrow Wilson, dijera: “ Es como si la historia tuviera luz propia”

Tal y como sugiere el argumento, la película era racista, y los senadores negros aparecen en ella como borrachos y sucios. Después de algunas proyecciones hubo manifestaciones tanto a favor como en contra de la obra, y fueron muchos los que protestaron por la imagen que se daba de los afroamericanos, mientras otros atacaban a los negros que se encontraban entre el público. El KKK había sido desmantelado en 1877, pero la película ejerció tal influencia que el historiador Kevin Brownlow se refiere a ella diciendo: “ En la noche de Acción de Gracias del año 1915, en Stone Mountain, Atlanta, dos mil quinientos antiguos miembros del clan desfilaron por la avenida de Peach Tree para celebrar el estreno del film”. Hacia mediados de los años veinte, los miembros del KKK eran cuatro millones.

Griffith vio Cabiria de Pastrone, un año después de la finalización de El nacimiento de una nación, y quedó impresionado. En especial con sus travellings. Bajo, la influencia de esta película y de las novelas de Charles Dickens (siempre decía “ Dickens intercala, así que yo también lo haré”), abandonó la épica de Kentucky y se centró en una nueva película de tres horas y media de duración sobre “los conflictos amorosos a lo largo de la historia”. Como otros cineastas, Griffith utilizó la pintura como fuente de inspiración. Se le relaciona con el pintor Edwin Long y Georges Rochegrosse.

El film llamado Intolerancia, trataba de explorar el tema de la intolerancia a lo largo de la historia , y así limpiar la imagen racista de El nacimiento de una nación. La obra, intercala escenas del banquete de Baltasar en Babilonia (s.V a. C), la pasión de Cristo, la masacre de San Bartolomé (en la Francia del siglo XVI) y el gangsterismo moderno, todas ellas ligadas entre sí por imágenes de Lillian Gish meciendo una cuna y finalizando con una premonición del Armagedón. Griffith filmó  la secuencia de Babilonia desde globos aerostáticos, y creó un tipo de travelling aéreo colocando la cámara en una torre móvil, que fue la primera de estas características.

Su manera de narrar era muy innovadora: Tomaba una línea argumental A hasta un punto, la detenía para pasar a una B, la hacía avanzar un trecho y volvía de nuevo a la A en el momento en el que la había dejado. Esto confundió a gran parte del público que fue a ver la película, por lo que no tuvo tanto éxito comercial como El nacimiento de una nación, que, según algunos críticos de la época, parecía una especie de apología.

Intolerancia se revela hoy como un film pesado y de difícil visión, pero su relevancia esta fuera de toda duda. En primer lugar, dio un paso más en la técnica del montaje en paralelo iniciada por Pathé en The Horse that Bolted. El intercalado de escenas de Griffith ya no significaba simplemente “mientras tanto” sino que, además, interrumpía secuencias pertenecientes a diferentes épocas históricas, acontecimientos que no sucedían simultáneamente. No se trataba de cortes de acción como los de Porter, ni tampoco de cortes temporales como los de Pathé, sino que afectaban a la temática. Lo que pretendía decir con ellos era “ Mirad, estos acontecimientos tan diferentes son ejemplo de un mismo comportamiento humano”, la intolerancia o ausencia de amor.

La mayor contribución del film a la historia del cine fue que mostraba de una forma ambiciosa cómo el montaje en paralelo de varias tomas podía utilizarse como elemento temático, como signo intelectual, haciendo que el público se preguntara, no solamente por el desarrollo de la acción, sino también sobre el significado de la secuencia en cuestión. En segundo lugar, tuvo un importante impacto en otros cineastas, y algunos soviéticos como Eisenstein lo analizaron y escribieron sobre el mismo. El director estadounidense de origen vienés Erich Von Stroheim intentó llevar el método hasta sus últimas consecuencias, y en 1921 Minoru Murata realizó un film japonés atípico que no seguía la tradición de imágenes sin profundidad y narración influenciada por el benshi, y cuya realización nunca hubiera sido posible sin la previa visión por parte del director de Intolerancia.

La influencia de Intolerancia no quedó reflejada en su rentabilidad. Griffith arriesgó su propio dinero en los dos millones de dólares que le costó la producción, lo que lo convirtió en uno de los filmes más caros de todos los tiempos, por lo que el cineasta siguió endeudado el resto de su vida.

En 1919 creó junto a Chaplin, Mary Pickford, Douglas Fairbanks la United Artists Corporation. Cuatro de las personas más poderosas del mundo del cine se unieron para fundar una compañía basada en producciones de calidad, y en la libertad de creación, que sin embargo no contaba con estudio propio. En los años siguientes lanzaría filmes como The Night of the Hunter, Some like it hot (Con faldas y a lo loco), o El apartamento, además de las películas de la serie Bond. Ironías de la vida, sería el extravagante y perfeccionista director Michael Cimino, quien compartía muchos rasgos con Chaplin, el que acabaría provocando la caída de United Artists al realizar uno de los fracasos de taquilla de la historia del cine, el espléndido western épico Heaven`s Gate / La puerta del cielo (1980).

Una de las grandes influencias técnicas de Griffith fue Abel Gance, concretamente con su película La rueda.

Cuando apareció el cine sonoro Griffith rodó “Abraham Lincoln“. Considerado “el padre del cine moderno” muere en Hollywood el 21 de julio de 1948.

 

 

 

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